Dónde ver aves cerca de Abanilla: El Hondo y las salinas
A cuarenta minutos de Barinas, ya en la provincia de Alicante, está el Parque Natural de El Hondo: una zona húmeda de importancia internacional, con balsas, carrizales y una lista de aves que no corresponde a esta tierra seca. Y a cincuenta minutos, en dirección contraria, las salinas de San Pedro del Pinatar.

Qué se ve
Los observatorios son casetas de madera con una ventana alargada sobre el carrizal, y dentro hay un panel que nombra más de cuarenta especies en valenciano, castellano, inglés y latín. Entre ellas hay dos patos amenazados a escala mundial que han hecho de El Hondo uno de sus últimos refugios: la malvasía cabeciblanca y la cerceta pardilla.

Alrededor de ellas, lo que cabe esperar de una zona húmeda mediterránea: flamencos, garza real, garceta común, garcilla cangrejera, aguilucho lagunero, águila pescadora, calámón, avoceta, cigüeñuela, gaviota de Audouin y una buena colección de patos. Y fochas —común y moruna—, que son las que uno acaba viendo de cerca.
El que más llama la atención de lejos es el morito común: oscuro, con reflejos verdosos, y un pico largo y curvado hacia abajo que no se confunde con nada.


Cuándo ir
- De octubre a marzo hay más aves y más variedad: llegan las invernantes y se quedan hasta la primavera.
- En paso migratorio, marzo-abril y septiembre-octubre, aparecen especies que solo están de camino.
- En verano hay menos, pero no está vacío, como enseñan estas fotos. Lo que cambia es el calor: a mediodía, en julio, los observatorios son hornos.
- Al amanecer o a última hora, en cualquier época. A mediodía las aves se esconden y la luz quema la foto.
Dicho de otro modo: esto es, sobre todo, un plan de invierno. Si vienes entre noviembre y febrero, cuando el campo está en silencio y la piscina cerrada, aquí hay algo que hacer que en agosto no existe.

Las salinas de San Pedro del Pinatar
Más fáciles que El Hondo y más agradecidas con quien no es ornitólogo: pasarelas de madera que cruzan los charcos hasta la playa, los flamencos a la vista casi todo el año, y los baños de lodo al final.

Lo práctico
- Prismáticos. Sin ellos se ven bultos. Unos 8×42 bastan y sobran.
- Calzado cómodo y agua. Los caminos son llanos pero largos, y hay poca sombra.
- Consulta horarios y accesos antes de salir: El Hondo es un parque natural con varias puertas y sus propias normas de visita, que cambian según la época. Lo gestiona la Generalitat Valenciana.
- Silencio. Es lo que más diferencia una salida buena de una mala.

Dormir cerca
Los Carujos está en Barinas, pedanía de Abanilla: cuarenta minutos de El Hondo, cincuenta de las salinas. Es una casa cueva excavada en la roca, y en invierno esa roca mantiene la temperatura sin encender nada. Se sale de madrugada, se vuelve a media mañana y la casa sigue templada.
Y si el día da para más: el río Chícamo y el desierto de Mahoya están a diez minutos de la puerta.
Cerca de aquí
- El río Chícamo — la ruta de las pozas, con los pies en el agua
- Abanilla — las escaleras pintadas, los lavaderos y los almendros en flor
- El desierto de Mahoya — cárcavas y badlands que fueron fondo marino
- Los Baños de Fortuna — aguas termales a 46 grados y el mercado de los sábados
- Pinoso — una montaña de sal y el mercado de los sábados
- La Sierra de la Pila — rutas señalizadas, miradores y refugios de piedra seca
- Murcia capital — la catedral, el Real Casino y los paparajotes
- Caravaca de la Cruz — ciudad santa, los Caballos del Vino y las Fuentes del Marqués
Todos los alrededores en un mapa, de lo más cerca a lo más lejos.
¿Nunca has dormido en una cueva? Qué es una casa cueva, y por qué dentro se está fresco en agosto.