Sierra de la Pila: rutas, miradores y refugios
La Sierra de la Pila empieza a menos de media hora de Barinas, pasando Fortuna. Es Parque Regional desde 1992, y es el sitio al que se va cuando apetece caminar entre pinos y no cruzarse con nadie: una sierra caliza de cortados blancos que se levanta sobre la huerta, con más de 8.000 hectáreas.

Las rutas, todas señalizadas
No hace falta llevar mapa: los cruces están señalizados con postes de madera y las sendas marcadas en blanco y amarillo. Desde los principales arranques salen, entre otras:
- Pico de Los Cenajos — el techo de la sierra, con mirador y refugio arriba.
- Cerro del Pino de La Muela — otro mirador con refugio.
- Mojón de las Cuatro Caras — el hito donde se juntan cuatro términos municipales.
- Fuente La Higuera — área recreativa y punto de información.
- Barranco del Sordo y Paraje del Caramucel.
- Fuente mina del Engarbo y el Albergue Cabezo de Turra.


Los miradores
El Mirador de Puerto Frío es el más fácil: se llega en coche y tiene un panel que nombra lo que se ve. Desde ahí se abarca media Región, con la huerta abajo y las sierras encadenadas hasta el horizonte. Los de los Cenajos y La Muela hay que ganárselos andando, y lo valen.

Refugios de piedra seca y pozos de la nieve
Repartidos por la sierra hay refugios de piedra seca, levantados sin mortero y con la cubierta de lajas. Están abiertos, y sirven para guarecerse de un chaparrón o del sol de mediodía.

Y están los Pozos de la Nieve: pozos donde se prensaba la nieve en invierno para bajarla en verano a Murcia, antes de que existiera el hielo artificial. Es una ruta en sí misma.
Cuándo ir, y qué llevar
De octubre a mayo es cuando mejor se anda. En verano, temprano o a última hora: no hay sombra continua y el calor aprieta. Agua, siempre: las fuentes no son de fiar todo el año. Y calzado con suela, porque la caliza resbala.
Se puede subir en bicicleta de montaña por las pistas forestales. Hay águila real, búho real y halcón peregrino: merece la pena llevar prismáticos.
Dormir al lado
En Barinas, pedanía de Abanilla, alquilamos una casa cueva con piscina privada para cuatro personas. Se sale a andar temprano y se vuelve a bañarse. Cerca están también el desierto de Mahoya y el río Chícamo, y El Hondo para ver aves.
Cerca de aquí
- El río Chícamo — la ruta de las pozas, con los pies en el agua
- Abanilla — las escaleras pintadas, los lavaderos y los almendros en flor
- El desierto de Mahoya — cárcavas y badlands que fueron fondo marino
- Los Baños de Fortuna — aguas termales a 46 grados y el mercado de los sábados
- Pinoso — una montaña de sal y el mercado de los sábados
- Murcia capital — la catedral, el Real Casino y los paparajotes
- El Hondo — flamencos y morito común en el humedal
- Caravaca de la Cruz — ciudad santa, los Caballos del Vino y las Fuentes del Marqués
Todos los alrededores en un mapa, de lo más cerca a lo más lejos.
¿Nunca has dormido en una cueva? Qué es una casa cueva, y por qué dentro se está fresco en agosto.